La implantación es el proceso por el cual un óvulo, una vez fecundado, se adhiere a la pared del útero (llamada endometrio) y penetra en ella con el objetivo de adherirse para alimentarse y seguir desarrollándose.
La implantación del óvulo es básica para que se produzca un embarazo. Dicho de otra forma, sin implantación no hay gestación. En los embarazos naturales, la implantación se produce entre 3 y 5 días después de la fecundación, cuando el embrión está en fase de blastocisto. Si el embarazo se produce usando una técnica de reproducción asistida como la fecundación in vitro, la implantación del óvulo puede producirse 2-3 días después de la transferencia embrionaria, que se realiza en esta misma fase de desarrollo embrionario. En cualquier caso, el endometrio de la mujer está preparado para la implantación entre los días 20 y 24 de su ciclo menstrual, es decir, cuando el embrión tiene entre 6 y 7 días de vida.
La implantación del óvulo es un proceso complejo y una de las fases más desconocidas del embarazo. De hecho, apenas un 30% de los óvulos fecundados consiguen implantarse y anidar de manera natural. Los problemas asociados a la implantación son múltiples, y pueden provocar abortos espontáneos y embarazos inviables que ponen en riesgo la vida de la mujer.
¿Qué factores intervienen en la implantación del óvulo?
Según la Sociedad Española de Fertilidad, el éxito de una implantación del óvulo depende de:
- La calidad de los gametos masculinos y femeninos.
- La calidad embrionaria.
- La receptividad endometrial.
- La técnica y el momento de la transferencia embrionaria (en caso de fecundación in vitro).
- La correcta interacción entre factores endometriales y embrionarios (“buen diálogo embrio-endometrial”).
- Un correcto soporte de fase lútea.
¿Influye la edad de la madre en la implantación del óvulo?
En el caso de la implantación del óvulo, la edad materna no es especialmente relevante, ya que ésta no afecta a la capacidad y funcionalidad del endometrio. Sin embargo, la calidad del óvulo sí que influye en sus probabilidades de implantación, y ésta se relaciona directamente con la edad materna.
Fases de la implantación del óvulo
La implantación del óvulo, una vez fecundado, se produce en cinco fases:
- Eclosión. Consiste en la rotura de la cubierta externa del óvulo (capa pelúcida) y en la posterior salida del embrión.
- Aposición. El embrión gira hasta colocarse de forma que su masa celular interna, que es donde estará el feto en el futuro, quede orientada hacia el endometrio.
- Adhesión. El embrión se pega al endometrio gracias a la acción de los pinópodos, unas microvellosidades de las células del útero.
- Intrusión. En esta fase de la implantación las células del embrión rasgan el endometrio con el objetivo de penetrarlo. Este rasgado puede provocar el llamado “sangrado de implantación”.
- Invasión. Las células del trofoblasto, que forman la capa externa del embrión, desarrollan una especie de «raíces» que penetran en el epitelio endometrial para anclarse en él.
¿Puede implantarse un óvulo fuera del útero?
Tras la fecundación, el óvulo realiza un recorrido que va desde la trompa de Falopio hasta el útero, su lugar natural de implantación y desarrollo.
Sin embargo, a veces un ovocito fecundado no realiza este recorrido correctamente y se «implanta» en un lugar anómalo. Cuando el óvulo se queda en la trompa, sin llegar a descender hasta el útero, se produce un embarazo ectópico, la más habitual de las gestaciones con mala implantación. En este caso es necesario extirpar el óvulo, ya que el desarrollo y crecimiento del embrión supone un grave riesgo para la salud de la madre.
Otros lugares en los que un embrión puede implantarse de forma anormal son:
- En el cuello del útero o cervix (embarazo cervical)
- En los cuernos uterinos (embarazo cornal)
- Dentro del ovario (embarazo ovárico)
- En la cavidad abdominal, aunque fuera del aparato reproductor materno (embarazo abdominal fuera del útero).
Estas situaciones son esporádicas y suponen entre el 1 y el 3% de las implantaciones embrionarias erróneas. En todos ellos la gestación debe interrumpirse por ser inviable.
¿Es la llegada del óvulo al útero sinónimo de implantación?
Cuando el óvulo llega al endometrio puede anidar permitiendo que la gestación evolucione favorablemente o no llegar a implantarse. En este segundo caso, el óvulo fecundado es expulsado de forma natural por la mujer durante la siguiente menstruación.
Cuando las implantaciones erróneas o fallidas son recurrentes, suponen un problema de fertilidad. Es estos casos, aunque no existen problemas para que se produzca la fecundación, el óvulo no consigue anidar, por lo que nunca se consigue un embarazo potencialmente evolutivo. Los problemas de implantación del óvulo pueden relacionarse con enfermedades que afectan a la coagulación, patologías autoinmunes, incompatibilidad genética o enfermedades del endometrio como endometriosis o miomas.
En todos estos casos, conviene consultar un experto en reproducción asistida para valorar el origen de los fallos de repetición en la implantación embrionaria.
¿Tiene síntomas la implantación del óvulo?
Algunas mujeres quieren saber si pueden saber si un óvulo se ha implantado correctamente. La única forma 100% eficaz para comprobarlo es realizarse una prueba de embarazo. Aún así, existe otro síntoma indicativo: un 25-30% de las mujeres sufren un ligero sangrado vaginal pocos días después de la implantación del óvulo. Este sangrado es consecuencia de la adhesión del futuro embrión a la pared del útero en un proceso de «anclaje» que produce irritación y desgarro de la pared del endometrio, que se desprende a través de la vagina. Este sangrado de implantación se distingue de la sangre menstrual porque es más oscura, menos densa y menos abundante.
Tras la implantación del óvulo, algunas mujeres también experimentan: sensibilidad en los pechos, alteración en la temperatura basal, micción frecuente, náuseas, dolor de cabeza, malestar o cansancio, aunque cada organismo puede reaccionar de manera diferente.
¿Nuestro consejo? Si estás buscando un hijo y detectas síntomas de un posible sangrado de implantación, consulta con tu ginecólogo. Y si tienes cualquier otra pregunta sobre tu fertilidad, contacta con nosotros. Somos expertos y resolveremos todas tus dudas.